Reflexiones sobre el futuro de UPyD

A quien pueda interesar, me gustaría compartir alguna reflexión sobre el presente y futuro del partido con el ánimo de crear debate ante el consejo político del día 30 de este mes.

    Durante estos tres últimos años el partido ha estado en coma, no ha dado señales de vida. Los pocos que hemos notado algo hemos sido los interesados por el partido y seguimos sus noticias por las redes sociales. Algún mensaje de Cristiano en temas irrelevantes y poco más. El apoyo a la manifestación de Colón, como partido constitucionalista y nacional que es UPyD y nada más.

    En el último año, con las elecciones y el bagaje del partido, totalmente desaparecido de la escena política, teníamos pocas opciones, o ninguna, de conseguir algo de representación. Con ese panorama, no me pareció mal que Pagazaurtundúa fuera en la lista de C’s a las europeas. Se merece seguir trabajando, y bajo las siglas de UPyD. Y Europa también la necesita. Además, en temas europeos, mucho más generales, sí podemos tener líneas en común con C’s.

Lo que no tiene ningún sentido es ir en las listas de C’s, aunque sea como independientes, en las elecciones generales. Primero, y más importante, por la distancia ideológica del partido con el actual C’s. Nunca han sido tan distantes. Segundo, por el daño tremendo a la marca, al realizar algo que no se entiende y que se vio en las redes sociales, donde el partido fue Trending topic con dos hashtags durante todo el día, y no para bien, precisamente. Y tercero, porque se veía que C’s estaba cayendo. Aunque al final la caída fue mayor de lo que la gente esperaba, era subirse a un barco hundiéndose.

    El partido necesita un cambio. Un cambio de líder y un cambio de estrategia. El partido necesita volver a sus orígenes, mirarse y volver a ser un partido de ideas frescas y cambios que necesita el país. Pero creo que no es momento para hacer política al uso, normal. También debemos mirar al exterior y analizar no sólo nuestras bases fundamentales, sino reflexionar qué pasó en el ocaso del partido, en 2015, y toda la trayectoria que nos llevó allí.

    El partido nunca lo tuvo fácil. En su primer momento no había tantos partidos, estaba instaurado el bipartidismo. Y si consiguió abrir brecha fue gracias a Rosa Díez, tanto por su discurso, como por su fama. Sin el apoyo de los medios, algo que el partido nunca ha tenido, solo puedes llegar a la gente a través de un líder, una persona con carisma. Aun así, si no goza ya de una masa social que le siga y que haga de altavoz de sus actos, el mensaje no es capaza de llegar a nadie, se pierde. También se pude llegar a la gente con el discurso, y en aquel momento inicial del partido se juntaron las dos cosas: discurso valiente y rompedor y una líder. Aun así, costó mucho entrar. Primero con un solo escaño y cuatro años más tarde de buen trabajo, subimos a 5. Todo un logro para aquella época, aunque hoy parezca cosa fácil. Pero incluso con ese buen trabajo habían pasado ya 8 años. Dos legislaturas, y aunque las perspectivas que se iban palpando durante la legislatura preveían unos buenos números, estaban lejísimos de convertirnos en un partido influyente.

   Por eso creo que volver hoy en día a esos orígenes, a esa misma forma de hacer política, es un error. Hoy en día la gente ya tiene una idea de UPyD. Ya es un partido conocido y «etiquetado». Como dicen, «no se puede cruzar el mismo río dos veces». Ya no tenemos el factor sorpresa del discurso valiente y diferente. Y hay que reconocer que tampoco tenemos un líder en el partido. Nadie que pueda hacer llegar el mensaje, carismático y que ya tenga una masa social detrás de él. Por mucho que tengamos un ideario muy bueno y completamente vigente, creo que haciendo una política normal con un programa al estilo clásico, no llegaremos a ningún sitio.

   Por lo dicho anteriormente, creo que el partido necesita hacer algo realmente distinto. Algo valiente, revolucionario y con discurso político. Y tiene que hacerlo el partido, para no depender de los medios en que ese mensaje llegue, porque ya sabemos que no vamos a tener esa ayuda. El mensaje tiene que partir de las redes sociales y aprovechando el nombre del partido (lo que queda de él) y el discurso, se extienda como mensaje necesario y avalado por la confianza que el partido dejó en la gente. Mi propuesta es la congelación del programa. Pararlo. Presentarnos a las elecciones generales sin el programa actual. Renunciar a él a costa de una urgencia, como es la situación política actual.  ¿Qué otro partido ha rechazado su programa para quedarse con un único punto, uno que eclipse de tal forma el resto del programa que haga que carezca de importancia, hasta el punto de retirarlo?

UPyD y la gran coalición

    La situación política actual es de extrema gravedad. Hemos vuelto al bipartidismo PP/PSOE, pero agravado por los extremos de PODEMOS y VOX. El centro ha desaparecido del espectro político, nadie lo defiende. Estamos en un círculo centrípeto donde a cada paso que se da las posiciones son más alejadas del centro. Y todo por el voto del miedo, el voto a que no salga el otro y realice sus proyectos. Nos estamos alejando del voto racional para adentrarnos, cada vez más, en el voto sentimental. Considero esto de una gravedad que no hay que dejar pasar. Y creo que la mayoría de la gente comparte esta visión, y por eso se está hablando de esa gran coalición PP/PSOE, y C’s que anda por ahí.

    El problema es que esa gran coalición no se va a dar nunca porque debe nacer con el objetivo de realizar profundos cambios en el sistema. Y esos cambios necesarios son los que, precisamente, han montado esos partidos para beneficiarse. Separación de poderes, delegación de competencias (educación, sanidad, etc…), territorio y autonomías, ley electoral, estructura de estado, etc… Hacen falta cambios de calado en el sistema, una verdadera limpieza y revolución. Y los políticos actuales han demostrado ser parte del problema. Por eso, mi propuesta al nuevo equipo que lidere UPyD es que el partido discurra a las próximas elecciones generales con el único punto en el programa de representar esa gran coalición: respetando lo bueno que tiene la constitución, aprovecharla para desmontar la perversión del sistema que han montado los partidos políticos tradicionales (PP y PSOE). Y que los partidos que vinieron a hacerlo han demostrado que han venido a por su parte del pastel: ya ninguno de los dos (C’s y PODEMOS) plantea cambios en el sistema, solo integrarse en él para beneficiarse.

    Y lo más importante para el partido es que esto que propongo no supone ninguna renuncia al ideario del partido. Es más, está en la base de su creación. Como dijo Rosa Díez en el debate del estado de la nación de 2013: «…es preciso refundar el estado, refundar el estado si queremos garantizar la libertad y la igualdad de todos los españoles…solo si resolvemos la crisis política podremos enfrentarnos con éxito a las otras crisis. Refundar el estado requiere promover un estado de reformas de la constitución, que habrá de acometerse disolviendo las cámaras y abriendo un proceso constituyente. Una fórmula jurídica, prevista en nuestra constitución, que tiene por objeto dar respuesta a una exigencia política que no es otra que definir un estado fuerte, un estado viable y sostenible, con la dimensión y el presupuesto necesario para dar soluciones a los problemas de los ciudadanos». Estoy profundamente convencido de que ninguno de los partidos actuales va a llevar a cabo, ni a intentarlo si quiera, las reformas necesarias para garantizar la estabilidad de la nación. Además, creo que UPyD es el partido necesario para hacerlas. Porque demostró con sus hechos cuando tuvo oportunidad, cuando estuvo en el congreso, que su objetivo fue ese, el de cambiar el sistema para garantizar la igualdad de todos los españoles, reformas constitucionales mediante. Y eso pasa por garantizar primero la nación.

    Una de las razones de ir con ese punto único en el programa es el de unir a la gente en un frente común. Habría que dejar completamente al margen el resto de los temas políticos, porque por cada asunto con el que te identifiques, dividirás a la gente y perderás votantes. Solo con un único punto se podrá aglutinar el voto de todo el mundo que piensa que es necesario un profundo cambio del sistema. Y una cifra a tener en cuenta en este objetivo son las abstenciones. Suponen un 30 % del censo, 10 millones y medio de personas. Lo que tiene la abstención es que no se puede saber cuánta gente lo ha hecho por desafección política, pero seguro que muchas personas se sienten identificadas y podrían ser votantes y darles voz en el sistema actual.

Me gustaría extenderme en cómo desarrollar las propuestas, estrategias de marketing y demás temas, pero creo que como reflexión para un comienzo de debate ya es bastante extenso y da lugar a entender mis ideas.

Un comentario en “Reflexiones sobre el futuro de UPyD

  1. Bueno coincido y mucho . Pero a veces hay que irse con el menos malo , no con el mejor . Es decir el mejor UPYD tiene que elegir entre lo menos malo .. a veces te crees bueno , pero pierdes el rumbo o te lo hacen perder … hoy hubiera triunfado? Hoy está vivo o está muerto , hoy es posible ? Tantas preguntas .

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