Reflexiones tras el congreso extraordinario

El sábado estuve en el congreso extraordinario de UPyD. Iba con alguna idea que quería compartir para intentar recuperar cierto protagonismo político y, quizá, ayudar a salir del bloqueo que tenemos en el país. Pero me encontré con un partido más preocupado por cuestiones internas que externas.

He seguido al partido desde hace mucho tiempo, desde que estaba Rosa sola en el congreso, pero mi primer acercamiento al partido fue el año pasado, a final de año. Me acerqué a una reunión en la sede del consejo de la comunidad de Madrid. Me encontré con que había habido problemas con el consejo local de Madrid. En esta ocasión, siendo un partido tan pequeño como es, se presentaban tres candidaturas distintas a las elecciones al nuevo consejo de dirección, el órgano que dirige el partido. La de Cristiano, actual portavoz, una segunda de Carmen, la que podríamos llamar la oposición y la de Juan Manuel, el último en llegar desde Andalucía que también contaba con cierto apoyo.

Tras cerrarse el periodo de votación la candidatura ganadora fue al de Cristiano. Pero con solo un voto de diferencia sobre la segunda candidatura, y unos 40 sobre la tercera. Suficiente para ganar y para felicitarle por conseguir renovar el cargo en un ambiente tan dividido. Creo que el propio Cristiano ha sido el primero en reconocer los fallos cometidos estos años anteriores, y se demuestra en que el equipo que le acompaña en la candidatura es totalmente nuevo. Como vencedor, le corresponde formar el consejo con su nuevo equipo y darle un voto de confianza para dejarle demostrar que ha escuchado al resto de compañeros. Y a las otras candidaturas, y al resto de los afiliados, nos corresponde ponernos a su lado y apoyar realizando críticas constructivas y sosegadas para intentar limar asperezas.

Creo que no será fácil. El sábado vi más diferencias personales de las que se decían que había. Aunque Cristiano decía que tenía la mano tendida, tiene nuevo equipo y es normal que el consejo lo forme con él. No me parece mal que se incluya a las otras candidaturas en los grupos de trabajo. Creo que UPyD es un partido muy sentimental para los que todavía pertenecemos a él por el buen recuerdo que tenemos de lo que se hizo. Y algunas cosas han tocado esos sentimientos, y como comentaba en el anterior post, cuando lo que nos mueve son los sentimientos y no la razón podemos perder un poco la mesura. No he estado dentro del partido, pero por las palabras de los compañeros ha habido bastantes problemas internos en cuanto a gestión en el partido. Es cierto que creo que para solucionar algunos hace falta músculo, gente, y en UPyD cada vez hay menos, pero seguro que se pueden hacer las cosas mejor.

También comentaba que en todo grupo humano surgen diferencias, y que es probable que al ser insignificantes a nivel político y no tener algún objetivo externo que nos una, nos fijemos más en los detalles internos y se magnifiquen problemas que puede que no lo sean tanto. Por eso también pienso que sería bueno fijarnos algún objetivo externo, para intentar buscar una meta común que ayude a la gente a distanciarse un poco de los problemas internos. Realicé una propuesta, la que llevaba en un principio, que me dedicaré a extenderla en un siguiente post, porque no pude extenderme mucho y no quedó clara.

Como punto final pienso que va a ser muy difícil que se consiga remar juntos por lo que pude presenciar. Pero espero que las dos partes, o tres, porque algún encontronazo cruzado presencié, puedan aplacar los ánimos y mirar por un objetivo común, como es el partido.

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